
Hace ya rato que no escribo -de todas formas no importa porque nadie lo lee, si lo leen es para atacar...- con estos gélidos días han pasado varias cosas por mi mente. Hoy al comerme un churro a temperatura ambiente en la plaza de Santo Domingo reflexionaba sobre lo curioso que es que estemos en otoño, con lluvias y con frío... a este paso es muy probable que para principios de diciembre tengamos que pelear con un oso polar en la sala de nuestra casa, seguramente aquellos fanáticos de la nieve ya no tendrán que ir al ajusco con una chamarra Starter -de esas gruesísimas y feísimas, pero muy abrigadoras- de algún equipo de futbol americano -las más comunes son la de los Dolphins y de los Raiders- a poner muñecos de nieve en sus coches, ya lo podrán hacer en insurgentes reforma o la avenida más cercana...


